La motivación
"Eres lo que eres por las decisiones que has tomado"
La importancia de la motivación radica en que es un estado interno que activa, dirige y mantiene la conducta de la persona hacia metas o fines determinados; es el impulso que mueve a la persona a realizar determinadas acciones y persistir en ellas para su culminación.
Encontramos dos tipos de motivación. La motivación intrínseca es la que nos impulsa a hacer cosas por el simple gusto de hacerlas. La propia ejecución de la tarea es la recompensa. A diferencia de la motivación extrínseca, basada en recibir dinero, recompensas y castigos, o presiones externas, la motivación intrínseca nace en el propio individuo.
Aunque pueda parecer que seremos más productivos si obtenemos un mayor beneficio algunos estudios demuestran que esto no siempre es así. La motivación extrínseca solo funciona hasta que conseguimos cubrir un nivel de vida que consideramos aceptable. Cuando nuestras necesidades básicas están cubiertas, un incremento en los ingresos ya no produce un aumento de felicidad en la misma medida. En la mayoría de los casos, el refuerzo de la motivación extrínseca solo produce un aumento de productividad a corto plazo. A largo plazo puede ser incluso negativo, ya que hace que la intrínseca disminuya, produciendo el efecto contrario. Esto no quiere decir que haya que eliminar esta clase de motivación, sino que hay que utilizarla hasta donde es útil.

En estos casos, el sujeto se puede ver a sí mismo haciendo algo que no le guste simplemente por la recompensa (pensemos en todas aquellas personas que realizan un trabajo que no les motiva intrínsecamente por la recompensa económica). Este tipo de motivación está disponible en la sociedad entera, incluso el sistema educativo. Por ello es necesario el desarrollo y cambio desde lo extrínseco a lo intrínseco, lo cual es posible haciendo que el sujeto alcance niveles de autonomía en la tarea que realiza y ofreciendo un contexto o ambiente que facilite las relaciones interpersonales.
A diferencia de lo que se logra con la motivación extrínseca, con la motivación intrínseca logramos vivencias, sentimientos de eficacia y de dominio de la tarea. Suelen aparecer tres sentimientos vinculados:
- La autodeterminación y autonomía: ser los directores de nuestra propia vida.
- La competencia: controlar lo que hacemos, experimentar el dominio de nuestras habilidades.
- Relaciones: interactuar, estar conectados y preocuparnos por los demás.
Uno de los objetivos fundamentales para pasar de lo extrínseco a lo intrínseco es centrarnos en satisfacer nuestras necesidades de autonomía y autodeterminación. En el ámbito laboral, pensar en términos de “tengo que”, “debería hacer…” nos lleva a sentirnos agobiados, presionados, y a sentir que estamos llenos de tareas “obligatorias” impuestas. Es positivo intentar dejar de lado la mochila de los “tengo y debo” y empezar a pensar en el “quiero”. Hoy en mi trabajo: ¿quiero sentir que he contribuido en algo positivo? ¿quiero sentir que he ayudado a otra persona? ¿quiero sentirme satisfecho por el esfuerzo que he realizado? ¿quiero aprender cosas nuevas?.
A continuación, podemos preguntarnos: “para conseguir eso que quiero hacer, ¿qué puedo hacer para conseguirlo?”. Cuando nos planteemos lo que podemos hacer, estamos incentivando la necesidad de sentirnos competentes y el control en lo que hacemos, y nos estamos colocando en el asiento de conductor de nuestra vida. Está en nuestra mano elegir hacer bien nuestro trabajo, elegir ayudar a otra persona, elegir buscar más información para aprender un poco más…
Obviamente, no en todas las situaciones vamos a poder aplicar este cambio de perspectiva, pero sí puede ser útil reflexionar sobre el por qué hacemos las cosas y cómo podemos cambiar aquellas que no nos hacen sentir bien y son modificables.
No cabe duda de que la gente es mucho más productiva cuando hace lo que realmente quiere. Utiliza esto para encontrar tu propia motivación. ¿Cuál es el propósito de tu trabajo? ¿Tienes la libertad suficiente para hacerlo a tu manera? ¿Tienes la competencia necesaria para hacerlo bien?


Los trabajadores motivados rinden más porque se sienten mejor en su trabajo y lo hacen con una mayor eficacia. Esto hace que se consiga un mayor rendimiento laboral.
ResponderEliminarUn saludo
Elena Baluta
Hoy en día debemos de tener muy presente cuál es nuestra motivación realmente si es meramente económica como has escrito solo nos durara un momento, tenemos que pensar a largo plazo cuales son las cosas que realmente nos motivan y de esta forma los Lunes laborales no serán un agobio como lo es para la mayoría de personas.
ResponderEliminarLa motivación intrínsica, es la mas importante porque es realmente nuestra vocación, la que nos hace tomar decisiones y sentirnos felices. Muy buena explicación porque muchas veces le trasladamos nuestros fracasos y culpas a terceros, sin analizar que es lo que realmente nos motiva en este mundo.
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